sábado, 20 de agosto de 2016

Reseñas: Cúlmine, el ruido se extiende por el Alto Valle.

El ruido en nuestra vida parece ser una constante, nuestro mundo esta lleno tanto espacial como sonoramente en una lucha lenta que crece sin darnos el momento de percibirla. Musicalmente el ruido ya no es misterio, de la misma manera que se ha integrada en nuestro día a día, la música popular no es ajena a el. Sin embargo, este puede y debe seguir siendo incomodo, su finalidad siempre será la búsqueda de un trance impulsado por el estado de alerta o lo desconocido e introspectivo, es ahí donde fallan muchas bandas, es por eso que Cúlmine me parece tan fresca y honesta, sus canciones aceptan ese riesgo de sonar mal en ciertos momentos para lograr una armonía propia  y una visión distorsionada del mismo mundo. 


En este su segundo E.P. sobreviven muchos detalles que resultan excelentes para repasar la historia de ya 15 años de este proyecto; la imaginaria de la banda es violenta pero en un sentido reaccionario manifestando un malestar que todos vemos pasar frente nuestro. Desde la portada, parece saludarnos Lydia Spivak una controladora de trafico al pie de la  Puerta de Brandeburgo  en la segunda Guerra Mundial sonriendo entre el caos, ese  primer tema es un réquiem para ella que parece desatar sentimientos, atemporales y entrar en el terreno de la reflexión histórica, de la pesadumbre por la humanidad en la que de  cualquier modo hay un sentido mágico  y misterioso,


 Hay entonces una fuerte síntesis  entre el sonido, la imagen y la vida; "pastillas" profundiza esto se adentra en la vida diaria bajo el dilema de la sedación; el hombre puede elegir como en el "Congreso de Futurología" dos caminos,  afrontar la realidad o doparse a diario y esquivarla. El coro que repite "Por un mundo lleno de pastillas para todos" es una aseveración directa que entre el potente reverb de la guitarra cobra un nuevo sentido. Sonoramente Cúlmine tras recorrer  15 años  de senderos musicales atípicos para una banda de Rio Negro, como comentan ellos en una entrevista para el portal chileno La Disputa "fueron los primeros en hacer Noise en la Patagonia Argentina y además implicó ser los parias musicales de esos lados en algún momento".


Abogan en este disco, siendo un dúo (Aureliano Noisis, voz y guitarra y Juan Gramaglia batería) por la economía de recursos. Intervención#II mantiene las atmósferas de tensión del noise pero las condensa con ambientes cargados de arpegios fatalistas. la voz recita lentamente mas que cantar. Después del tercer tema, las dos ultimas canciones (las mas largas) entran un terreno contemplativo, Invierno infinito (o la tiranía de los soles fríos) recuerda en su ritmo a una oda folclórica, galopante e incesante, Temor Armónico es un cierre crudo que se mantiene casi en la misma secuencia de notas como taladrando la cabeza.

La propuesta de Cúlmine ha generado eco mas allá del Alto Valle, en Colombia fueron editados por The Burros Discos  en España y Perú se han realizado vídeos para dos de sus canciones ( de su primer EP). La de Cúlmine es una linea entre lo poético y lo monstruoso que nos recuerda ciertas cosas que  a veces queremos obviar.

*Cúlmine hará parte de "Desasosiego" nuestro nuevo compilado que será lanzado el próximo viernes en el marco del ciclo Sesiones Espontaneas.

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